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Instituto de Filosofía

El académico del Instituto de Filosofía UC, Rodrigo Frías, analizó en la revista Diálogos el dilema de la dominación de la naturaleza bajo la óptica ontológica y moral de la Iglesia Católica

20210914 DialogosFriasImagen: Revista DiálogosEn el artículo, el profesor Frías, especialista en filosofía en su relación con la teología, revisa el pensamiento de los últimos tres papas y analiza la errada interpretación del Génesis que parece estar a la base de la acusación contra el cristianismo como responsable de la actual sobreexplotación de la Naturaleza.

El filósofo y docente del Instituto de Filosofía UC, Rodrigo Frías, escribió en la revista Diálogos de la UC, su artículo “El dilema cristiano ante la dominación de la naturaleza” en el que explica el origen de la tergiversación original del mensaje bíblico -que hace aparecer a la humanidad como responsable de una irresponsable dominación sobre la creación- y que estaría a la base de la destructiva relación del ser humano con la naturaleza tal como se manifiesta en la actual crisis socioambiental.

“Es perfectamente posible afirmar, sin embargo, que esta idea del carácter puramente instrumental de las realidades naturales no humanas se explique por la presencia, en el cristianismo, de elementos culturales helénicos con los que se habría tergiversado el original mensaje bíblico”, afirmó.

Además, agregó que “para la tradición de pensamiento precristiano representada por Aristóteles y sobre todo por los estoicos, por ejemplo, los animales no son fines en sí mismos ni mucho menos, idea que vuelve a aparecer en autores tan decisivos como Agustín de Hipona y, sobre todo, Tomás de Aquino”

En el texto, el profesor Frías explicó que, según las palabras del papa Francisco en Laudato si’, la causa de la crisis ecológica “depende de la irrupción e incontestado predominio de la comprensión moderna de la naturaleza, donde la realidad ha comenzado a ser vista no como creación, sino como un mero conjunto de cosas disponibles para el uso y abuso”.

“Tal como las cosas se han dado históricamente, el propio cristianismo ha contribuido, al menos en parte, a legitimar esa relación tecnocrática con la naturaleza y los animales distintiva de la modernidad (…) En este sentido, el primer desafío al que se enfrenta la ecología cristiana no depende tanto de su habilidad para hacerse oír en un mundo secularizado —que parece no querer saber nada de Dios— sino, sobre todo, de su capacidad para desprenderse de aquellos elementos que, aunque tradicionales, no le pertenecerían”, reflexionó.

A raíz de esta cuestión, el académico de Filosofía UC planteó la necesidad de ampliar el alcance de aquellos sujetos que deben ser considerados en este planteamiento moral. Responsabilidad que advierte, debe resistir el paso de las generaciones: “Se da por descontado —en la medida que constituye una tesis que la Iglesia viene defendiendo desde hace mucho— la obligación moral de incluir los intereses de las masas de seres humanos empobrecidos del planeta, y no solo de las actuales, sino que, incluso, las del futuro: la justicia inter e intrageneracional constituye el momento más evidente de esta ampliación del círculo de lo moralmente relevante”.

En la misma línea, añade una nueva dimensión a la ecología cristiana, la cual debiera considerar no solo a las especies, en general, sino que además, en particular, a los individuos que las conforman. El desafío consistiría, en este sentido, en “el reconocimiento del estatuto moral de los animales en su individualidad —y no solo el de las especies—, cuyo “valor” intrínseco podría defenderse al mismo tiempo que se afirma la “dignidad” de cada miembro de la especie humana”, señaló.

Lee el artículo completo acá

Revisa además el conversatorio de la revista Diálogos de la cual el profesor Frías fue invitado, acá