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Instituto de Filosofía

La Facultad de Filosofía UC organizó junto a Pastoral UC el Encuentro Tiempos de crisis ¿Tiempos de esperanza?

20210910 EncuentroEsperanzaEl encuentro, que convocó a los tres estamentos del Instituto de Estética UC y Filosofía UC respectivamente, fue un espacio de conversación y de reflexión sobre los signos de esperanza que se pueden encontrar como comunidad en tiempos de crisis.

Con el objetivo de reflexionar en torno a la coyuntura actual marcada por las sucesivas crisis ocasionadas por los desastres climáticos, el estallido social y la pandemia, entre otros; así como las señales de esperanza subyacentes que estos problemas presentan, fue el tema principal del septiembre el Encuentro de conversación “Tiempos de crisis ¿Tiempos de esperanza?” realizado el 8 de septiembre por la Facultad de Filosofía UC junto a Pastoral UC.

El decano de la Facultad de Filosofía UC, Olof Page, agradeció la participación que tuvo el encuentro, el cual congregó a administrativos, estudiantes y docentes tanto del Instituto de Filosofía UC como el Instituto de Estética UC, y valoró la instancia como un “momento de escucha”

“Espero que este encuentro como éste, que nos invita a conversar para un espacio para creyentes y no creyentes, no sea el último. Creo que todos necesitábamos escucharnos”, manifestó en la sesión triestamental.

El director Económico y de Gestión de Filosofía UC, Claudio Pardo, concordó en la importancia de encontrar espacios en los cuales reencontrarse y cómo ello puede resultar clave en el periodo de pandemia: “estar enfrentados a la muerte nos permite valorar más a la gente con la que compartimos”.

Señales de esperanza

En la instancia de reflexión, las y los asistentes conversaron sobre la encíclica Fratelli Tutti y cómo a través de ella se pueden buscar signos de esperanza en un contexto lleno de crisis de toda índole, como la pandemia, los desastres naturales, los problemas políticos y el estallido social entre otros.

En el encuentro, la representante del Instituto de Filosofía UC de la Pastoral UC, Ana María Vicuña, invitó a pensar las crisis por los que está atravesando la humanidad, como una ocasión para superar las dificultades desde la idea de hermandad.

“Me parece que el contenido de Fratelli Tuttis se puede reducir al mismo nombre cuando nos llama de esa manera: “hermanos todos”. Nos dice que todos somos hermanos y luego que todos somos hijos de Dios (…) y es a eso es lo que el papa nos vuelve a invitar. Como cruzar los muros de la desconfianza hacia una nueva fe”, reflexionó.

En tanto, el académico de Estética UC y uno de los representantes de la Facultad de Filosofía en la Pastoral UC, Luis Errazuriz llamó a buscar los signos de esperanza latentes. “Esta profunda convicción de que el planeta tiene un destino que no es necesariamente catastrófico y donde la fe es juega un rol fundamental.  Esta convicción se sustenta en que Dios y las personas son la alternativa”, comentó.

Para el ingeniero comercial UC y director de Pastoral UC, Benjamín Cruz, la alternativa de esperanza radica en volver a mirar a las personas. “A veces nos rayamos con la productividad y eficiencia y no conversamos con las personas. Hoy estamos retornando al campus y esta idea de productividad de antes quedará en el pasado. La invitación es a retornar a lo humano y darse el tiempo para invertir en las personas”, compartió.

A ello agregó que “me llena de esperanza el ambiente de colaboración comunitario y de colaboración que se ha vivido en muchos ámbitos de la sociedad. Juntos podemos dar respuesta a estos tiempos”.

La otra cara de la pregunta

El profesor del Instituto de Filosofía UC, Santiago Orrego, invitó a cuestionar la esperanza como la idea del retorno a la normalidad del pasado.

“Tal vez lo que teníamos antes no era la manifestación visible de nuestros males. Uno piensa en la crisis social, la pandemia, el estallido social o la sequía y antes ¿qué pasaba? Lo que vino después fue correr el velo y ver lo que había debajo. Chile es un país enfermo. Íbamos para récord de drogadicción y alcoholismo, juvenil depresión, intento de suicidio, crisis de la iglesia. Ya sabíamos que la fe no se estaba transmitiendo. Todo eso estaba y se sabía que estaba, pero muchos queríamos vivir en la ilusión. Entonces me pregunto en eso de la esperanza: “La esperanza de volver a qué, es decir, a qué volveremos. ¿A lo que teníamos hace 5 o 7 años?”, expresó.

La renovación espiritual

Ante el debate propuesto por el profesor Orrego, el académico de Filosofía UC, Mariano De la Maza, replicó que la búsqueda de la esperanza debe orientarse hacia el futuro. “Lo que se necesita no es volver a ninguna parte, sino que crear algo nuevo, con la ayuda de Dios. En ese sentido, la pregunta no es tanto volver a qué. La esperanza no mira para atrás, sino que para adelante Estamos viviendo un cambio de época y quienes somos filósofos debemos buscar caminos donde rija la esperanza desde lo espiritual y no campee la mentira”, aseveró.

Punto que es compartido por la profesora Vicuña, para quién, el paradigma debe basarse en la verdad: “ya no estamos dispuestos a tragarnos las mentiras ni a soportar la falsedad. Estamos exigiendo transparencia y claridad. Estamos viendo la apuesta de Chile frente al estallido social”.

En la misma línea, la filósofa UC, Sasha Mudd, coincidió en desafío de exigir trasparencia como método para combatir los diversos problemas que aquejan a la sociedad, lo cuales pueden ir desde la violencia contra la infancia hasta aquella ejercida contra la mujer.

 “He visto que el encubrimiento es parte de la norma. Eso ha despejado para mi la naturaleza para la lucha contra la violencia en todas sus manifestaciones y contra la cultura de violencia e impunidad. Yo diría que tener más clara la naturaleza de esta lucha me ha dado una medida de esperanza. Este aprendizaje ha sido para mí una luz dentro de esta oscuridad”, señaló.

A su vez, el docente De la Maza, advirtió que el problema se trata de un “eclipse espiritual”. “Lo más grave es cómo campea la mentira y la agresión que pueden tener causas o condicionamientos agravados por la pandemia, pero acá hay algo anterior que tiene que ver con lo espiritual”, puntualizó.

Por su parte, la profesora Pamela Chávez propuso que estos dilemas pueden abordarse desde una renovación espiritual sustentada en la empatía. “la renovación espiritual exige de nosotros pensar cómo ayudar a ese cambio espiritual que es tan necesario en este momento. Ya hay suficiente pensamiento técnico, pero lo que está fallando es el corazón de las personas de donde salen estas faltas de fraternidad, este no detenerse a ver el sufrimiento del otro”, afirmó.