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Instituto de Filosofía

Los profesores Carrasco y Valera publican en importante revista académica sobre la línea entre la vida y la muerte

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Para los investigadores y académicos UC, ni el criterio de la muerte cerebral ni el cardiorrespiratorio son instrumentos infalibles para el diagnóstico de muerte.

En abril, los profesores del Instituto de Filosofía de la Pontificia Universidad Católica de Chile, María Alejandra Carrasco y Luca Valera publicaron un paper titulado “Diagnosing death: The “fuzzy area” between life and decomposition” en la importante revista Theoretical Medicine and Bioethics (Springer).

El artículo discute un reciente texto de David Oderberg, en el que poniéndose a la muerte cerebral (o neurológica) como signo de la muerte de un ser humano, afirma que solo la descomposición del organismo es un criterio incuestionable. Los profesores Carrasco y Valera, por su parte, matizan la afirmación del importante filósofo inglés, aunque comparten con él que tanto el criterio neurológico (muerte cerebral), como el respiratorio-circulatorio no son buenos instrumentos para el diagnóstico de muerte, dado que únicamente pueden ofrecer un rango probabilístico de defunción.

“Entre ambos, la muerte cerebral está más lejos del momento de la muerte, ya que simplemente predice un paro cardíaco que probablemente resultará en la muerte. Por el contrario, la putrefacción, que es el criterio que propone Oderberg, está en el extremo opuesto de esa área "borrosa". Esta permite sin duda un verdadero diagnóstico de muerte, pero no es necesario esperar a la putrefacción propiamente dicha —una etapa de descomposición relativamente tardía— para tener certeza de que la muerte ya ocurrió”, desarrollan en su trabajo.

Para Carrasco y Valera, la clave estará en determinar el momento en el que el organismo se vuelve incapaz de resistir a la entropía, y mantenerse como una unidad integrada. “Cuando esta unidad se pierde, no hay posibilidad de retorno”, indican.

Para realizar este análisis, los profesores Carrasco y Valera se situaron en el mismo marco teórico que Oderberg y gran número de otros expertos en bioética, y analizaron el fenómeno de la muerte a la luz de la doctrina hilemorfista aristotélica. Este trabajo surgió de un grupo de estudio interdisciplinario que se reunió periódicamente durante el año 2018, en que participaron los profesores de Filosofía, del Centro de Bioética y del departamento de Neurología de la Facultad de Medicina UC.

 

 

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