Curso Filosofía China 2013

13 de Mayo 2013

En su segunda versión, el curso Filosofía China, tiene como objetivo dar a conocer la riquísima tradición filosófica china, insertarla en la discusión filosófica occidental, y con ello intentar comprender las raíces culturales chinas. Esto se hará mediante un estudio, que aunque riguroso y apegado a los textos, pretende ser lo más didáctico posible para quienes […]

En su segunda versión, el curso Filosofía China, tiene como objetivo dar a conocer la riquísima tradición filosófica china, insertarla en la discusión filosófica occidental, y con ello intentar comprender las raíces culturales chinas. Esto se hará mediante un estudio, que aunque riguroso y apegado a los textos, pretende ser lo más didáctico posible para quienes no tengan conocimiento previo de la filosofía china u occidental.

MATRÍCULAS CERRADAS

Descripción del curso

En la misma época en que Sócrates debatía en el ágora de Atenas, dando inicio a la tradición filosófica occidental, Confucio hacía lo propio como errabundo entre los diversos reinos de la antigua China. Desde ese entonces, ambas tradiciones siguieron caminos paralelos, pero con supuestos, inquietudes y desarrollos diversos.

La tradición filosófica China, que nació con Confucio, se ramificó luego en las llamadas “100 escuelas” entre las que se contaban, además del propio Confucianismo, el Mohismo, el Legalismo, el Taoísmo y la Dialéctica, entre otras que sólo conocemos por su nombre, pues sus textos y doctrinas se han perdido irremediablemente.

Esta ramificación volvió a condensarse luego, en la dinastía Han, en sólo dos escuelas que sobrevivieron: el Confucianismo y el Taoísmo. A ellas se les sumaría, en la Dinastía Tang, una filosofía y religión extranjera, venida desde la India: el Budismo.

Con estos tres elementos en juego, la lucha de la filosofía china, en clara oposición al juego dialéctico occidental, fue la de intentar la confluencia de estos tres sistemas en uno sólo, que fuera capaz de comprender todos los aspectos de la dimensión humana.

La necesidad de estudiar, hoy, esta tradición, surge, no sólo para conocer lo que enseñan sus textos, sino también para apreciar los propios límites y presupuestos de la filosofía occidental, volviendo a sus cuestiones fundamentales desde la absoluta otredad de la filosofía china.