Vocación que transforma: Matías Wende y Eduardo Fermandois son reconocidos por su excelencia docente
Loas académicos de nuestra Facultad fueron distinguidos con el Premio de Reconocimiento a la Excelencia Docente (PRED), destacando por su compromiso con la formación de estudiantes y una enseñanza que deja huella más allá del aula.

La docencia no es solo transmisión de contenidos: es encuentro, escucha y vocación. Esa convicción se hace visible en el reconocimiento que este año recibieron los académicos de la Facultad Matías Wende y Eduardo Fermandois, quienes fueron distinguidos con el Premio de Reconocimiento a la Excelencia Docente (PRED), otorgado por la Vicerrectoría Académica a través del Centro de Desarrollo Docente.
En la categoría Iniciación, el profesor Matías Wende fue reconocido por una labor docente marcada por la cercanía con sus estudiantes y un compromiso profundo con su formación. En tanto, el profesor Eduardo Fermandois recibió el premio en la categoría General, consolidando una trayectoria que ha impactado de manera sostenida en generaciones de estudiantes.

El PRED, que desde 2007 distingue a académicas y académicos de toda la Universidad, busca relevar aquellas prácticas docentes que, más allá de la excelencia disciplinar, logran transformar la experiencia formativa. En su versión más reciente, 36 docentes fueron reconocidos, reflejando el valor que la comunidad UC otorga a la enseñanza como eje central de su proyecto educativo.
Para el profesor Wende, este reconocimiento tiene un significado profundamente personal y vocacional. “Es un tremendo honor haber recibido este premio. A veces cuesta detenerse a valorar el trabajo propio y, por lo mismo, es maravilloso cuando llega gracias al reconocimiento de los demás. Siempre quise dedicarme a hacer clases y quiero hacer clases hasta que me digan que ya fue suficiente”, señala.

Su labor, centrada casi exclusivamente en la docencia como parte de la Planta Especial de la Facultad, pone en el centro a las y los estudiantes: “El bienestar y el crecimiento de los estudiantes que son parte de mis cursos es para mí fundamental. Poder contribuir a través de ellos a fortalecer el proyecto formativo de la UC, sobre todo en lo que tiene que ver con la reflexión y el ejercicio filosófico, multiplica la alegría”.
Pero lejos de entender este premio como un punto de llegada, el académico lo asume como un impulso para seguir mejorando. “Este reconocimiento me recuerda también la exigencia de revisar siempre mi práctica docente. […] La belleza y el desafío de hacer clases es que, si bien los contenidos se pueden repetir, el despliegue humano en un curso nunca es idéntico al que se vive en otro”, explica, destacando la riqueza que surge del encuentro con estudiantes de distintas disciplinas en cada semestre.

Desde una perspectiva complementaria, el profesor Fermandois reflexiona sobre el lugar de la docencia en la vida universitaria actual: “Un buen nivel de investigación ciertamente contribuye a una buena docencia, pero no la garantiza. La buena docencia implica mucho más que la transmisión de contenidos […] implica un tiempo y una energía de trabajo que no se le dedicará a la investigación”. En ese sentido, subraya la importancia de no diluir esa tensión, sino de habitarla de manera fecunda: “Todo lo que apunte a valorar la docencia y la formación de personas […] me parece hoy en día crucial para una institución llamada a ser ‘compleja y completa’, como decía Humberto Giannini”.
Al proyectar este reconocimiento hacia el futuro, el académico enfatiza dimensiones cotidianas, pero decisivas, del quehacer universitario: “Este premio me insta a mejorar en dos ámbitos […] nuestra experiencia del tiempo y nuestra experiencia del patio universitario”. Y añade: “Una buena docencia no se limita a lo que ocurre al interior de una sala de clases y podría mejorar muchísimo con todo lo que puede ocurrir en nuestros bellos patios”, evocando una universidad donde el diálogo y el encuentro también forman parte esencial del aprendizaje.

El proceso de selección del PRED se realiza a través de los Comités Curriculares de cada unidad académica, donde autoridades, profesores y estudiantes identifican y proponen a quienes destacan por su labor en el aula, su capacidad de innovación y su impacto en el aprendizaje.
El reconocimiento a Matías Wende y Eduardo Fermandois no solo celebra trayectorias individuales, sino que también pone en valor una forma de entender la docencia: como una práctica viva, exigente y profundamente humana, capaz de abrir preguntas, acompañar procesos y dejar una huella duradera en quienes pasan por sus aulas.
