Diez años construyendo comunidad: el Congreso Internacional de Doctorandos en Filosofía UC celebra su décima edición

11 de Agosto 2026

Desde su primera versión, realizada en 2017, el encuentro organizado por estudiantes del Doctorado en Filosofía UC ha reunido 248 ponencias de investigadores de 20 países, consolidándose como un espacio de discusión, intercambio y colaboración entre investigadores en formación. La convocatoria para participar en su décima edición estará abierta hasta el 12 de agosto.

Hace diez años, estudiantes del Doctorado en Filosofía de la Pontificia Universidad Católica de Chile impulsaron un espacio para compartir sus investigaciones y discutirlas con sus pares. Lo que comenzó en 2017 como un encuentro de carácter nacional fue creciendo, edición tras edición, hasta convertirse en un congreso internacional que hoy reúne a investigadores en formación de Chile y del extranjero.

Este año, el X Congreso Internacional de Doctorandos en Filosofía conmemora una década de trayectoria. El encuentro se realizará los días 2 y 3 de septiembre de 2026, en la Facultad de Filosofía UC, en modalidad presencial y con posibilidad de participación virtual para quienes se encuentren fuera de Chile.

La convocatoria está dirigida a estudiantes inscritos en programas de Doctorado en Filosofía, así como a quienes cursen un doctorado en Ciencias Sociales o Humanidades y desarrollen investigaciones vinculadas con la reflexión filosófica. El tema es abierto y busca favorecer un encuentro diverso entre distintas áreas, problemas y tradiciones filosóficas.

Una iniciativa que creció con sus estudiantes

Uno de los rasgos distintivos del Congreso Internacional de Doctorandos en Filosofía es que se trata de una iniciativa organizada anualmente por los propios estudiantes del programa. Durante diez años, distintas generaciones han asumido la responsabilidad de mantener y proyectar este espacio, ampliando sus alcances y adaptándolo a las transformaciones de la propia comunidad doctoral.

Para Pablo Acuña, académico y jefe del Programa de Doctorado en Filosofía, alcanzar diez ediciones constituye “una alegría y un orgullo”, especialmente por el valor formativo de la iniciativa.

“Esta actividad es tremendamente significativa, pues se trata de un espacio en que nuestros Doctorandos y Doctorandas presentan sus trabajos de investigación ante una comunidad académica más amplia, lo que les permite a su vez generar redes de colaboración”, señala.

El carácter internacional del encuentro fue también resultado de ese crecimiento. Miguel Carmona, doctor en Filosofía UC y ex representante estudiantil, participó en la organización de las ediciones IV a VII. Recuerda que uno de los principales desafíos durante ese período fue trasladar el congreso a un formato completamente virtual debido a la pandemia, modalidad que se mantuvo durante dos ediciones.

La virtualidad, sin embargo, también abrió nuevas posibilidades. A medida que comenzaron a participar investigadores de distintos lugares del mundo, el encuentro amplió sus fronteras y, a partir de la sexta edición, dejó atrás su denominación original de Congreso Nacional para convertirse en Congreso Internacional.

Desde entonces, investigadores de 20 países han participado en sus distintas versiones: Chile, España, Colombia, Argentina, Francia, México, Brasil, Venezuela, Estados Unidos, Canadá, Italia, Reino Unido, Alemania, Turquía, Polonia, República del Congo, China, Bélgica, Portugal, India y Ucrania.

En total, las nueve primeras ediciones reunieron 248 ponencias, provenientes de universidades chilenas y extranjeras.

Un espacio para presentar, discutir y transformar las investigaciones

Más allá de su crecimiento, quienes han participado en el congreso coinciden en destacar su importancia para la formación doctoral.

Para Acuña, esta función resulta especialmente relevante considerando la naturaleza del trabajo de investigación. “La labor de escribir una tesis doctoral en filosofía es tremendamente ‘solitaria’ en el día a día”, explica. Por eso, señala, instancias como este congreso permiten que ese trabajo “adquiera especial sentido, al ser presentado ante una comunidad de pares académicos”.

La presentación de investigaciones en curso permite recibir comentarios, identificar fortalezas y debilidades de una argumentación y desarrollar habilidades fundamentales para la vida académica, como la exposición oral y la discusión crítica.

Betzabeth Guzmán, doctoranda e instructora adjunta del programa, destaca además que el congreso reúne investigaciones provenientes de distintas áreas de la filosofía. Esto permite a los participantes comunicar sus trabajos ante una audiencia filosófica amplia y encontrarse con perspectivas y tradiciones diferentes a las de sus propios campos de especialización.

“Al presentar una investigación puedes recibir comentarios que enriquecen el trabajo, identificar fortalezas y debilidades de la propia argumentación y desarrollar habilidades indispensables en la vida académica”, explica.

La experiencia puede proyectarse también más allá de la propia presentación. Sofía Lombardi, doctora en Filosofía UC y académica de la Facultad, participó en la organización de las ediciones IV, V y VI y recuerda que durante su doctorado presentó en el congreso un trabajo que posteriormente se convirtió en un artículo publicado.

“También guardo muy buenos recuerdos de las conversaciones surgidas durante el congreso, varias de las cuales dieron origen a vínculos académicos que mantengo hasta hoy”, cuenta.

Diez años de una tradición construida por generaciones

La historia del congreso es también la historia de las distintas generaciones de estudiantes que han asumido su organización.

Ronald Montero, doctorando del programa y ex representante estudiantil, participó por primera vez en la séptima edición y posteriormente organizó las versiones VIII y IX. Destaca especialmente el clima de colaboración que ha caracterizado el trabajo de los equipos organizadores y la apertura para incorporar nuevas líneas temáticas.

Durante las ediciones que organizó, se incorporaron áreas como la teoría crítica y la filosofía social, ampliando las temáticas del encuentro para reflejar de mejor manera la diversidad de investigaciones desarrolladas por los propios doctorandos.

Para Montero, una de las claves de la continuidad del congreso está en la combinación entre rigor académico y cercanía.

“Esa exigencia nunca ha ido en detrimento de la calidad humana ni de la camaradería que caracteriza al espacio, sino todo lo contrario”, afirma.

Una idea que también aparece en el recuerdo de Carmona, quien destaca que el encuentro ofrece a los doctorandos la posibilidad de presentar investigaciones que están recién comenzando y establecer vínculos con otros investigadores que atraviesan experiencias similares, “sin la presión de tener que aparentar ser más que un estudiante de doctorado”.

A su juicio, la continuidad del congreso se explica en buena medida porque “las nuevas generaciones han reconocido la responsabilidad de mantener este espacio de discusión”.

Una décima edición para celebrar y proyectar el encuentro

Para Guzmán, esa continuidad generacional hace especialmente significativa la décima edición.

“Tanto las generaciones pasadas como las vigentes intentan contribuir a que cada edición se realice de manera óptima”, señala. “Esta décima edición tiene un significado especial por tratarse de un hito en la trayectoria del congreso. Esperamos celebrar el camino recorrido durante estos diez años y seguir consolidándolo como un espacio de referencia para la presentación y discusión de investigaciones doctorales en filosofía”.

La edición de este año mantendrá el carácter abierto de las versiones anteriores y contempla mesas temáticas orientadas a favorecer el diálogo entre investigaciones con puntos de encuentro, moderadas por estudiantes del propio programa.

Además, la organización prepara actividades especiales para conmemorar los diez años del encuentro, entre ellas un panel de especialistas para la sesión inaugural, orientado a reflexionar sobre el ejercicio de la filosofía y la producción de conocimiento en la actualidad.

Así, la décima edición no solo representa una oportunidad para mirar el camino recorrido, sino también para continuar ampliando una comunidad académica que, durante una década, ha encontrado en este congreso un espacio para presentar investigaciones, recibir críticas, establecer colaboraciones y encontrarse con otros investigadores.

Como resume Acuña, el Congreso Internacional de Doctorandos trasciende a los estudiantes del propio programa y se extiende a investigadores en formación de universidades chilenas y extranjeras, brindándoles “la misma oportunidad” de compartir sus trabajos y generar redes.

Después de diez años, la invitación sigue abierta: presentar una investigación, entrar en diálogo con otros y contribuir a la construcción de una comunidad filosófica que continúa creciendo.

Convocatoria X Congreso Internacional de Doctorandos en Filosofía

¿Quiénes pueden participar?
Estudiantes inscritos en programas de Doctorado en Filosofía, así como estudiantes de doctorado en Ciencias Sociales o Humanidades que desarrollen investigaciones afines a la reflexión filosófica.

Tema:
La convocatoria es abierta. Se recibirán investigaciones provenientes de diversas áreas de la filosofía y disciplinas afines.

Modalidad:
Presencial, con posibilidad de participación virtual para ponentes que se encuentren fuera de Chile.

Plazo de inscripción:
Miércoles 12 de agosto de 2026, hasta las 23:59 horas de Chile continental.

Entrega de resultados:
Lunes 17 de agosto de 2026.

Realización del congreso:
Miércoles 2 y jueves 3 de septiembre de 2026.

Lugar:
Facultad de Filosofía, Pontificia Universidad Católica de Chile.