A 50 años de la muerte de Martin Heidegger

26 de Mayo 2026

Académicos de nuestra Facultad, Enrique Muñoz y Martin Becker, comparten reflexiones sobre su legado. Una invitación a volver sobre un autor que continúa provocando diálogo, interpretación y reflexión medio siglo después de su partida.

50 años de la muerte de MartinHeidegger, su obra sigue siendo una referencia ineludible para la filosofía contemporánea, interpelando nuestro tiempo, abriendo preguntas sobre la existencia, la técnica, el lenguaje y el sentido de habitar el mundo.Académicos de nuestra Facultad, Enrique Muñoz y Martin Becker, comparten reflexiones sobre su legado. Una invitación a volver sobre un autor que continúa provocando diálogo, interpretación y reflexión medio siglo después de su partida.

Entre sus principales aportes, Martin Heidegger renovó la pregunta por el sentido del ser, situando la existencia humana —el Dasein— en el centro de la reflexión filosófica. Su pensamiento transformó la fenomenología al comprender al ser humano no como un sujeto aislado, sino como un ser que existe siempre en relación con el mundo, el tiempo, los otros y su propia finitud. Además, desarrolló una profunda crítica a la modernidad y a la técnica, advirtiendo sobre los riesgos de una comprensión puramente instrumental de la realidad. Su influencia alcanzó campos tan diversos como la filosofía, la literatura, la teología, la psicología, la arquitectura y las ciencias sociales, convirtiéndolo en una de las figuras más decisivas del pensamiento contemporáneo.

“Este 26 de mayo de 2026 se conmemoran los 50 años del fallecimiento de Martin Heidegger. Uno de los filósofos más relevantes del siglo XX y de las primeras décadas del siglo XXI. Desde la publicación de su casi centenaria obra fundamental, “Ser y Tiempo”, se vivió una reformulación del pensamiento filosófico, en general, y de la fenomenología, en particular. Temas clásicos de la filosofía como el ser, el tiempo, la afectividad, la historia, la antropología, etc. se repensaron.
En estos 50 años han pasado cuestiones relevantes tanto al interior de la investigación filosófica heideggeriana, como fuera de ella. De este modo, 1976 no sólo es el año en que Heidegger fallece, sino que es el momento en que se comienzan a publicar los volúmenes de sus obras de primera mano (Gesammtsaugabe), varias de ellas traducidas a nuestra lengua. Pero 50 años también han mostrado la relevancia y actualidad del pensamiento de Heidegger, más allá del oscuro episodio del nazismo. Puesto que sin Heidegger no hay Gadamer, Löwith, Anders, Derrida, Foucault, Welte, Marcuse, Lévinas, Fink o Sloterdijk. En último término, parte importante de la filosofía contemporánea vuelve a la filosofía de Heidegger para criticarla, reformularla o desarrollarla.”

Enrique Muñoz

“En estos días se conmemoran los 50 años del fallecimiento del filósofo alemán Martin Heidegger. Si bien su pensamiento ha tenido una gran influencia en la filosofía contemporánea, desde algunas décadas el escándalo de su participación en el partido nazi ha ensombrecido tal legado. Más que un asunto biográfico, la pregunta concierne si acaso su pensamiento estaría esencialmente ligado a las posturas racistas y totalitarias del nazismo. Contra la tendencia a querer censurar su pensamiento, la respuesta a esta pregunta exige precisamente lo contrario, leer con detención su vasta obra.
Personalmente recurro a Heidegger para pensar junto a él nuestra condición contemporánea. Considero que sus reflexiones acerca de la maquinación, el nihilismo y la técnica moderna no sólo iluminan el origen de lo que nosotros actualmente experimentamos como una crisis socio-ecológica, sino que además el modo en que lo hace me parece significativo: cuando muchos confían que sólo la técnica podrá dar una solución tecnológica a la crisis, Heidegger nos descoloca afirmando que la esencia de la técnica no es nada tecnológica; y de pronto nuestro trajinar con los artefactos tecnológicos deviene misterioso, y comprendemos que la pregunta filosófica por el sentido del ser se está jugando precisamente ahí.
En fin, para mi Heidegger más que un pensador de respuestas es un pensador que nos invita a volver a la radicalidad de la pregunta.

Martin Becker