Conferencia “De la vida buena a la vida fáctica. El joven Heidegger y el viejo Aristóteles”
El próximo martes 22 de noviembre, a las 17:00 horas, Félix Duque, profesor de la Universidad Autónoma de Madrir, dictará la Conferencia “De la vida buena a la vida fáctica. El joven Heidegger y el viejo Aristóteles“, en el Auditorio 1 del Instituto de Filosofía UC. Félix Duque es Catedrático Emérito de Filosofía en la Universidad Autónoma de […]
El próximo martes 22 de noviembre, a las 17:00 horas, Félix Duque, profesor de la Universidad Autónoma de Madrir, dictará la Conferencia “De la vida buena a la vida fáctica. El joven Heidegger y el viejo Aristóteles“, en el Auditorio 1 del Instituto de Filosofía UC.
Félix Duque es Catedrático Emérito de Filosofía en la Universidad Autónoma de Madrid. Ha sido Partner en el PIC-Erasmus: Deutscher Idealismus in kosmopolitisicher Hinsicht, coordinado por la Universidad de Bremen, y fundador y coordinador del Máster Universitario: “Filosofía de la Historia: Democracia y orden Mundial”, e intervenido en el MOOC on line: “Idealismo filosófico”. Es cofundador y asesor de Abada Editores, Madrid. Es autor de libros y artículos sobre idealismo alemán, hermenéutica, filosofía del arte y de la técnica, y filosofía de la historia. Entre ellos: La fuerza de la razón. Invitación a la lectura de la “Crítica de la razón pura” de Kant; Los buenos europeos; Habitar la tierra; Residuos de lo sagrado. Ha publicado los dos volúmenes de la Ciencia de la lógica, de Hegel (1812-1816), y prepara un comentario integral de esa obra.
Actividad abierta a todo público, entrada liberada.
Presentación de la Conferencia
HEIDEGGER Y LA ÉTICA ORIGINARIA
Félix Duque
A lo largo de la modernidad se ha venido entendiendo consciente o tácitamente al hombre como un ser para el cual es y se da la realidad, mientras que él no es ni existe para nada más. Triunfo del Humanismo: el nuevo dios laico.
Sin embargo, en 1946, Jean Beaufret dirigió a Martin Heidegger una carta en la que le preguntaba: “Comment redonner un sens au mot «Humanisme?».” En su contestación, o sea en la célebre Carta sobre el «Humanismo», Heidegger le responde: “¿Es que la desgracia (Unheil) acarreada por todos los títulos de ese jaez no está ya suficientemente a la vista?”
En esa misma Carta recuerda también Heidegger que, tiempo atrás, un “joven amigo” le había preguntado: “¿Cuándo escribe Vd. una ética?” Meditando veinte años después sobre ello, el filósofo apunta a la coyunda actual entre ética, técnica y empresa, lo cual parece dejar desde luego poco espacio para una nueva revitalización de la ética, al menos en su sentido tradicional.
¿Otra ética es posible? Lo sería, según Heidegger, si el hombre moderno fuera capaz de volver a religar el éthos (su carácter o conducta) al êthos (su morada y lugar de arraigo), más allá de las abstracciones del Hombre y de la Razón Universal. Ahora bien, si esto es así, está claro que, en Heidegger, es el ser (pero el ser históricamente situado en el ‘ahí’ del Da-sein) el que imprime carácter al hombre y no al contrario: no son los más o menos caprichosos “humores” del hombre ni su “buena voluntad” (pace Kant) lo que presta sentido y finalidad al ser y a los entes.
Esa propuesta de vuelta de la ética a su sentido originario, ¿puede abrir otros caminos al hombre irremediablemente inserto ya en la ontotecnología, o encaminarlo de nuevo al borde del abismo? La propuesta conjunción de éthos y êthos, ¿no converge acaso en la exaltación del éthnos? ¿Qué puede significar “pueblo”, hoy? ¿Cuál es el sentido del populismo?