Éxito en conferencia de Adela Cortina “Racismo y Aporofobia: Los desafíos éticos de la inmigración”

22 de Octubre 2019

 El día jueves 18 de octubre, ante un auditorio repleto, hemos recibido la visita de la filósofa española Adela Cortina, especialista en ética, quien ha dado una conferencia acerca de cómo pensar el problema de la inmigración. Esta pregunta, de suyo interesantísima y muy relevante para la realidad actual de nuestro país y del mundo, […]

 El día jueves 18 de octubre, ante un auditorio repleto, hemos recibido la visita de la filósofa española Adela Cortina, especialista en ética, quien ha dado una conferencia acerca de cómo pensar el problema de la inmigración. Esta pregunta, de suyo interesantísima y muy relevante para la realidad actual de nuestro país y del mundo, fue abordada por la expositora en relación con los fenómenos que ocurren en conjunto con la inmigración y de manera reactiva a esta, a saber, los problemas del racismo y la xenofobia.

Adela Cortina se dedicó a analizar el fundamento de tales discursos y comportamientos discriminatorios llegando a la conclusión de que, ante la situación actual de movimientos migratorios masivos, dichos fenómenos tienen un trasfondo común del cual acaban siendo partícipes. Para la expositora, el racismo y la xenofobia como fenómenos reactivos ante la inmigración no son asuntos que se vinculen necesaria y únicamente con el rótulo de extranjeros que ostentan los migrantes vistos desde la perspectiva de los habitantes del país que los recibe, sino que, más bien, es algo que responde a la situación económica de los inmigrantes. Es decir, actualmente, tanto la xenofobia como el racismo son aristas de un rechazo que opera en niveles más elementales: la aversión al pobre.

Para visibilizar el fenómeno de rechazo a los más desposeídos, Adela Cortina consideró necesario darle nombre a aquello que no lo tenía y acuñó el término ‘aporofobia’, el cual no solo fue tema de su último libro Aporofobia, el rechazo al pobre (2017), sino que ha sido incluido en el diccionario de la Real Academia Española y cuyo significado es ‘rechazo, aversión o temor al pobre’. Si nos remitimos a la filología, la palabra se compone a partir de dos vocablos griegos: aporos y phobos, es decir, la palabra significa, literalmente, ‘aversión a los pobres’. Considerando que aporos se relaciona con la noción de aporía, la expositora también puso énfasis en el significado de este último concepto, que en griego significa ‘sin salida’, por lo que los pobres vendrían a ser los que no tienen como escapar de su situación, los más vulnerables y abandonados de la sociedad. 

Según la filósofa española, la aporofobia es un rasgo propio de la sociedad en que vivimos y de su funcionamiento en términos socioeconómicos. Esto porque nuestra sociedad está basada en el principio de la reciprocidad y el intercambio, donde necesariamente las personas tienen que tener una utilidad para el sistema. En este sentido, los inmigrantes pobres son rechazados porque no tienen nada que ofrecer y se transforman en un problema y en una fuente de inseguridad para quienes los rechazan.

Tal como indicó Adela Cortina en su conferencia, el ser humano posee una disposición biológica a rechazar lo extraño y a ponerse en estado de alerta ante lo desconocido. Este hecho, sumado al principio de reciprocidad económica que domina el sistema liberal de la sociedad occidental, conduce a la invisibilización de la pobreza y al aislamiento de las personas pobres que no tienen cabida en un sistema que privilegia la competencia por sobre la cooperación. Sin embargo, a pesar de lo pesimista de este diagnóstico, la expositora también enfatizó el hecho de que el ser humano posee una dimensión altruista y que puede sostener una reciprocidad indirecta, donde el dar no necesariamente está sujeto a un recibir inmediato e individualizado. En este sentido, Adela Cortina aclaró que la clave para mejorar el comportamiento social respecto de los problemas de discriminación como el de la aporofobia, el racismo, el sexismo o la xenofobia está en la acción conjunta entre los ciudadanos, las instituciones y los poderes económicos y políticos que gobiernan la sociedad. Es decir, en la medida en que estos promuevan el altruismo y la integración en desmedro de los discursos y prácticas discriminatorias o de odio, se podrá lograr una superación paulatina de las condiciones de vulnerabilidad de los pobres y de otras personas en situación precaria, ya no solo en términos socioeconómicos, sino también en términos psicológicos o culturales.

A modo de cierre, Adela Cortina nos conminó a pensar el problema de la aporofobia a partir de la dualidad entre inclusión y exclusión que se manifiesta en las políticas públicas de los países que actualmente reciben inmigrantes, incluyendo, por supuesto, a Chile. Para la filósofa española, reforzar los principios de la justicia y la compasión constituye un imperativo ético para enfrentar la situación actual, sobre todo considerando la proliferación de discursos de ultraderecha que ciernen la sombra del totalitarismo sobre Europa y América Latina. Asimismo, señalando que “tenemos que practicar la hospitalidad claramente”, la expositora llamó a considerar la acogida a los inmigrantes como una obligación moral y de apego a la Declaración Universal de los Derechos Humanos y a los principios propios de una sociedad que se pretende democrática y pluralista, defensora de las personas y de su dignidad fundamental consistente en ser tratadas como fines en sí mismos y no como medios. 

Crónica de Matías Rivas Vergara

Instructor adjunto, Filosofía UC

Si no pudiste asistir, puedes ver la conferencia completa aquí.